Bienvenido 2026
- Gemma Cuena

- 1 ene
- 2 Min. de lectura

Cuando escribí No te fíes del cuñado no pensaba en cifras, impacto ni en “a ver hasta dónde llega”. Pensaba en algo mucho más sencillo: en todas esas conversaciones reales que tenemos cada día en los despachos y que casi nunca salen de ahí.
Conversaciones de confusión. De decisiones tomadas “porque me lo dijo alguien”. De sustos, de errores evitables y de frases que empiezan con: “si yo esto no lo sabía…”.
Y al cerrar 2025 hay algo que tengo claro, y me emociona decirlo:
El libro está funcionando porque hacía falta. Así, sin más.
En estos meses han pasado muchas cosas bonitas. El libro ha llegado a autónomos, empresarios y asesores que se han visto reflejados en cada historia. He recibido mensajes que empiezan con un “esto me pasa a mí” y terminan con un “ojalá me lo hubieran contado así antes”.
Han salido adelante dos ediciones de la formación Cómo ser empresario (sin dramas) —con lista de espera— y han empezado a llamar asociaciones, despachos y equipos que quieren trasladar este enfoque a sus equipos y clientes.
He tenido la suerte de compartir este mensaje en espacios profesionales como los Desayunos AECE, de recibir la acreditación como mentora profesional por AMCES y de ver cómo el debate también llegaba a medios de comunicación.
Pero si tuviera que resumir todo en una sola idea, sería esta:
Hay demasiados empresarios y autónomos lanzándose a emprender sin una base mínima en contabilidad, fiscalidad y laboral. Y hay demasiados asesores haciendo un trabajo imprescindible que no siempre se entiende ni se valora como merece.
No te fíes del cuñado no va de señalar a nadie (al cuñado se le quiere, pero no se le consulta todo 😌). Va de educar, de ordenar ideas, de explicar bien y de recordar algo esencial: la responsabilidad es del empresario y el asesor es una inversión clave, no un gasto.
Cierro 2025 con gratitud, ilusión y la sensación de haber abierto una conversación necesaria. Gracias a quienes habéis leído el libro, lo habéis recomendado, regalado o usado como herramienta en vuestros despachos.
En 2026 seguiremos poniendo claridad donde hay confusión. Y sentido común donde sobran opiniones.
Gracias, de verdad.
¡Vamos a por el 2026!



Comentarios